Las dos estrellas por Meghana Tummala

Había una vez una chica llamada Stella que vivía en un pueblo pequeño. Ella tenía pelo rubio y ojos marrones. Por mucho tiempo Stella había tenido un novio, Altair, y toda la gente en el pueblo lo sabía; ellos estaban tan enamorados que querían estar juntos para siempre.

Un hombre, llamado Rudi, también vivía en este pueblo. Tenía pelo moreno y ojos verdes. Rudi y Stella iban a la misma escuela y donde Stella estaba, Rudi estaba allí también.  

Rudi estaba enamorado de Stella antes de que Altair la conociera. Cuando Rudi y Stella iban a la escuela, un día Rudi le dijo “te quiero”. Sin embargo, a Stella no le gustaba Rudi, por eso ella rechazó su propuesta.

Cuando Rudi supo de Stella y su amante, estaba celoso. ¡Hizo un plan para matar a la pareja!

Mientras Stella y Altair estaban caminando en un parque, Rudi los estaba siguiendo. Poco a poco, oscurecía. Rudi estaba justo detrás de ellos y tomó su cuchillo, pero Stella y Altair le vieron y empezaron a correr. La pareja estaba segura.

Al día siguiente, Stella y Altair fueron a una bruja.

“Hola Magdalena!” Dijo Stella. “¡Necesitamos tu ayuda!”

“Cuál es el problema, mi amor?” Le preguntó Magdalena.

“Un chico está intentando matarnos,” dijo Stella. “Él está celoso porque Altair es mi novio. Quiero una poción que haga que nuestro amor dure para siempre.”

“¡Por supuesto! Dame un momento para buscarla,” dijo la bruja. “¡Aquí está! ¡Tómala!”

La pareja tomó la poción, sin embargo, decidieron que solamente la usarían cuando la necesitaran más.

Una vez más, oscurecía. Esta vez, Rudi fue a su lugar secreto — un granero — él vio a la pareja en un rincón y lentamente fue hacia ellos con su cuchillo. Pero antes de que Rudi pudiera matarlos, Stella y Altair tomaron la poción. En un momento ellos se convirtieron en estrellas y volaron al cielo.

Ahora, si miras al cielo en una noche clara, puedes ver las dos estrellas una junto a la otra.